Un equipo de trabajo feliz y motivado aumenta su rendimiento y productividad. Pero ¿cómo lo ponemos en práctica? ¿Cómo podemos motivar a nuestro equipo humano sin gastar demasiado? Vamos a verlo…

Primer consejo: ser conscientes del problema.

Pues bien, el hecho es que existe una profunda insatisfacción laboral una sensación que afecta negativamente al rendimiento de nuestros equipos de trabajo.

Mira las siguientes estadísticas

• El 69 % de los encuestados afirma ser infeliz en su trabajo.
• El 18 % se queja, sobre todo, del mal clima laboral que se respira en su organización.
• El 25 % piensa que su remuneración económica no está compensada con la carga de trabajo.
• El 31 % de las 1,952 personas entrevistadas están felices en su trabajo.
• El 41 % de los trabajadores satisfechos afirman que lo están gracias a disfrutar de un fantástico clima laboral en su empresa.
• Un 28 % de esos empleados satisfechos lo están porque sus jefes les permiten aportar sus propias ideas y opiniones a la hora de hacer su trabajo.

Segundo consejo: mide el clima laboral de tu empresa

Si te fijas en las estadísticas del punto anterior, verás que el término “clima laboral” aparece en dos ocasiones, en una de ellas para bien y en la otra para mal. Un 18 % de los trabajadores infelices lo son por culpa de un mal clima laboral en su centro de trabajo mientras que un abultado 41 % de los trabajadores felices dicen que lo son gracias, precisamente, a ese buen clima laboral que se respira en el seno de su organización.

Así, parece ser que el clima laboral es uno de los factores más influyentes en cuanto a la felicidad e infelicidad de nuestros trabajadores y, por lógica, en su mayor o menor productividad y rendimiento profesional. ¿Qué podemos hacer? Medir ese clima laboral utilizando una herramienta tan clásica como el problema de la baja productividad: las encuestas de medición de clima laboral.

Debes analizar las conclusiones de esas encuestas para detectar y solucionar los problemas que están afectando a la motivación y productividad de tu valioso equipo humano.

Tercer consejo: Los incentivos no económicos

Mejorar las condiciones económicas del contrato de nuestros empleados es una medida clásica de motivación, pero ¿qué pasa si nuestra empresa no puede asumir esos incrementos salariales?

Quizá tu empresa no pueda asumir un aumento de sueldo generalizado, pero seguramente sí pueda utilizar esa moneda de cambio llamada tiempo para motivar a su valioso equipo humano. ¿Cómo?

Implementa horarios flexibles de entrada y salida del trabajo.

Por ejemplo: entrada voluntaria de 7 a 8 de la mañana, horarios de almuerzo de 1 o 2 horas a elegir, salida del trabajo entre las 4 y las 5 de la tarde, etcétera. Esta flexibilidad horaria voluntaria permitirá a tus empleados evitar atascos de tráfico, tener tiempo para llevar o recoger a sus hijos del colegio, comer en la oficina o ir a almorzar a casa.

Premia a tus empleados con tiempo libre extra después de un esfuerzo importante.

En todas las empresas existen picos de trabajo, jornadas que se alargan para atender pedidos urgentes, resolver el problema de un cliente o entregar un proyecto importante a tiempo. Los empleados que respondan con su tiempo y talento a esos picos de actividad extra necesitan recibir una contraprestación por su esfuerzo, un premio a su talante positivo y su productividad que perfectamente puede consistir en días de vacaciones extra, tardes libres, reducción de su jornada en las épocas de menor actividad profesional, etcétera.

 

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