Como emprendedores, empresarios o líderes estás expuesto a una gran cantidad de presiones provenientes de  proyectos profesionales y personales. Ya sea cumplir con objetivos trazados, entregar resultados en tiempo y forma, querer bajar de peso y hacer ejercicio para mejorar nuestra salud física, mantener y mejorar nuestras relaciones personales y profesionales, etc. Todo lo anterior nos lleva a generar estrés.

El estrés es un mecanismo evolutivo que se activa cuando percibimos peligro y está diseñado para correr, luchar o paralizarse. Este mecanismo les ayudaba a nuestros ancestros a sobrevivir en condiciones de extremo peligro hace millones de años.

Al enfrentar este tipo de situaciones, nuestro organismo libera adrenalina y cortisol, estas sustancias químicas generan una cascada de cambios en nuestro cuerpo que lo preparan para enfrentar de la mejor manera cualquier tipo de peligro.

Aunque hoy en día ya no estamos expuestos a ese tipo de riesgos nuestro cerebro sigue reaccionando de la misma manera que hace miles de años, esto es lo que nos pasa cuando nos enfrentamos a escenarios como iniciar o no un nuevo negocio, renunciar a su trabajo actual para emprender uno propio, hacer una presentación ante un grupo de inversionistas.

Lo primero que tenemos que hacer es aprender a responder, en vez de reaccionar al estrés. Por lo regular tendemos a reaccionar de forma automática ante cualquier estímulo, por lo que tomamos decisiones equivocadas porque no estamos conscientes.

Para conseguir esta respuesta consciente es necesario identificar de donde viene el estrés y clasificarlo según se ubique en uno de los siguientes 3 círculos.

Círculo de control: Aquí se encuentran los estresores que podemos controlar o modificar, nosotros somos los absolutos responsables de que suceda o se lleve a cabo “x” o “y” acción.

Circulo de preocupación: Aquí están los estresores en los que no tenemos ninguna forma de influir, modificar o cambiar el resultado. Por ejemplo, el clima, el contexto sociopolítico, la economía, las regulaciones gubernamentales, etc.

Círculo de influencia: Finalmente aquí están los estresores cuyo resultado no depende al 100% de nosotros, pero podemos influir. Por ejemplo, actividades o proyectos en los que compartimos la responsabilidad con alguien más o con un equipo de trabajo.

Para algunas personas puede resultar más fácil que para otras. Si tú eres una persona temperamental y que batalla en controlar sus emociones te recomiendo la práctica del Mindfulness. Esta práctica ayuda a ejercitar el neocortex cerebral y permite tener mayor control de las emociones.

Si el resultado no es el esperado, tenemos que saber controlar nuestras emociones para que no se convierta en una preocupación adicional que termine estando fuera de nuestras manos y que nos genere estrés.

Con información de Entrepreneur

Recuerda que en Pangea podemos apoyarte, mejorando la comunicación de tu circulo de trabajo y mejorar el estrés grupal.