Un equipo de trabajo feliz y motivado aumenta la productividad. Pero ¿cómo lo ponemos en práctica? Te presentamos tres sencillos consejos

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El primer paso para afrontar un problema es saber que existe, ¿verdad? Pues bien, el hecho es que existe una profunda insatisfacción laboral, una sensación que afecta negativamente al rendimiento laboral.

1. Mide el clima laboral de tu empresa

De acuerdo con un estudio de Universia y Trabajando.com. Un 18 % de los trabajadores infelices lo son por culpa de un mal clima laboral en su centro de trabajo mientras que un abultado 41 % de los trabajadores felices dicen que lo son gracias, precisamente, a ese buen clima laboral que se respira en el seno de su organización.

Así, parece ser que el clima laboral es uno de los factores más influyentes en cuanto a la felicidad e infelicidad de nuestros trabajadores y, por lógica, en su mayor o menor productividad y rendimiento profesional. ¿Qué podemos hacer? Medir ese clima laboral utilizando una herramienta tan clásica como el problema de la baja productividad.

En el mercado encontrarás muchísimos modelos de encuestas de clima laboral, unas más completas que otras. Lo importante a la hora de utilizarlas es que no se conviertan en papel mojado o en simples estadísticas.

2. El tiempo es oro. Los incentivos no económicos

Otra de las estadísticas más llamativas del estudio de la Comunidad Laboral Universia-Trabajando.com está relacionada con el dinero, con ese sueldo necesario para vivir, pagar las facturas, disfrutar del tiempo libre, seguir formándonos, etcétera.

Bien, mejorar las condiciones económicas del contrato de nuestros empleados es una medida clásica de motivación, pero ¿qué pasa si nuestra empresa no puede asumir esos incrementos salariales?

La respuesta está en darle una vuelta al problema y encontrar una solución basándonos en un refrán de la cultura popular: “el tiempo es oro”.

3. Horarios flexibles de entrada y salida del trabajo.

Por ejemplo: entrada voluntaria de 7 a 8 de la mañana, horarios de almuerzo de 1 o 2 horas a elegir, salida del trabajo entre las 4 y las 5 de la tarde, etcétera. Esta flexibilidad horaria voluntaria permitirá a tus empleados evitar atascos de tráfico, tener tiempo para llevar o recoger a sus hijos del colegio, comer en la oficina o ir a almorzar a casa.

Son pequeñas variaciones en el horario laboral que incrementarán considerablemente la calidad de vida de tu equipo humano consiguiendo que esté más descansado, menos agobiado por el reloj y, por supuesto, más motivado para aprovechar al máximo su jornada laboral.

4.Premia a tus empleados con tiempo libre extra después de un esfuerzo importante.

En todas las empresas existen picos de trabajo, jornadas que se alargan para atender pedidos urgentes, resolver el problema de un cliente o entregar un proyecto importante a tiempo. Los empleados que respondan con su tiempo y talento a esos picos de actividad extra necesitan recibir una contraprestación por su esfuerzo, un premio a su talante positivo y su productividad que perfectamente puede consistir en días de vacaciones extra, tardes libres, reducción de su jornada en las épocas de menor actividad profesional, etcétera.

Ser conscientes del problema, medir el clima laboral de tu empresa y utilizar los incentivos no económicos son tres consejos útiles para mejorar la productividad de tu valioso equipo humano.

Con información de Entreprenuer

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