Sólo el 9% de los profesionistas considera que saber plantear y comunicar ideas es una cualidad, replantear esto es saber cuestionar porque, aunque parece obvio, la cosa no es tan sencilla al invitar a alguien a trabajar.

Partimos usualmente de generalidades que permiten conocer un poco del candidato. Nos quedamos en la pregunta ambigua de la experiencia, pero no cuestionamos para saber si es el “mero mero”, por sus características personales, para el negocio. “Dale una leída a su CV y entre- vístalo.” “Me urge saber si conoce del mercado lo suficiente.” Decimos estas cosas previas a la entrevista, sin pensar qué preguntas arrojarían –en serio– información relevante.

Preguntar es perseguir un propósito, en este caso, definir por qué sí o por qué no el candidato es apto para el puesto. Llámenme obsesiva, pero si no se sabe agrupar en cuatro o cinco preguntas lo esencial a saber de un candidato, menos se entienden los desafíos de un puesto. ¿Futuro para esta historia? Una mala contratación, pérdida de tiempo y de dinero.

Es cierto que no todo emprendedor está obligado a ser máster en entrevistar, menos la Pyme o startup que maniobra entre resultados, conseguir clientes y, de pilón, reclutar. Esa organización no tiene un área de Recursos Humanos, pero sí hay uno o dos fundadores capaces de definir qué características buscan de un candidato, crear una lista y a partir de eso generar preguntas.

Hasta este momento, puedes no ser un máster, pero sí actuar como tal, decidiendo no mirar por encimita al candidato. De entrada, podemos pensar en plantear la entrevista en dos categorías de preguntas: las relacionadas con cono- cimientos sobre un mercado o disciplina y aquéllas (de más peso) orientadas a capacidades para hacer “X” actividad de manera exitosa.

Si quisiéramos hacer preguntas por cada destreza que garantiza que la persona tiene lo necesario para hacer bien el trabajo, haríamos una tesis. Partamos de ejemplos prácticos para cuestionar sobre valores clave para nuestro negocio.

Para valorar la cualidad de la iniciativa: ¿Cuál ha sido el proyecto más importante en que ha trabajado? ¿Cuál el más aburrido? ¿Y cómo lo ha manejado? Si quieres saber sobre el servicio al cliente, pregunta: ¿Cómo determinas las necesidades del cliente? Y que te hable de una situación donde excedió la expectativa del comprador.

Vivimos en una dinámica laboral donde todo urge y nunca hay tiempo, pero si quieres una contratación más cercana a lo afectivo, empieza por prever qué preguntas te acercan a conocer mejor al candidato. Lo superficial sale caro, más en contrataciones.

En Pangea contamos con personal altamente creativo para desarrollar las necesidades específicas de cada empresa o negocio. Pásanos tus datos y enseguida nos comunicaremos contigo.