El diseño gráfico, nace como profesión en México a finales de la década de los sesenta. Existen dos hechos que dieron pauta al desarrollo de esta disciplina: la gráfica de los Juegos Olímpicos de 1968 y el inicio de la educación profesional del diseño gráfico. La primera escuela que ofreció la Licenciatura en Diseño Gráfico fue la Universidad Iberoamerican, después en 1972, el Instituto Nacional de Bellas Artes, y un año después la Escuela Nacional de Artes Plásticas.

El diseño gráfico es una disciplina proyectual orientada a la solución de los problemas que plantea el hombre en su adaptación al entorno en función de sus necesidades de comunicación (Vilchis, 1999: 164). El diseñador gráfico juega un papel de intermediario entre el emisor y el receptor del mensaje a comunicar (Newark, 2002:284). Interviene en la dinámica de adaptar contextos, códigos culturales e históricos para hacerlos más accesibles a una determinada sociedad.

El diseñador gráfico tiene una intención: trasmitir un mensaje con objetividad, sin dudas de interpretación. Es comunicador, no sólo de formas, sino de cultura y ésta a su vez implica el conocimiento del lenguaje oral y escrito. El profesional de esta disciplina es capaz de localizar y solucionar problemas de comunicación visual a través de propuestas gráficas a partir de un proceso metodológico.

Esta disciplina ha logrado ubicarse gracias al reconocimiento de la necesidad de su existencia. Esta distinción se da a nivel mundial, teniendo el 27 de abril como día internacional del diseño gráfico, los diseñadores se desarrollan en áreas como: el diseño editorial, identidad corporativa, animación, ilustración, diseño web, gráfica del entorno, publicidad, medios de comunicación, la investigación, la docencia, entre otros.

Con información de Revista UNAM