Cuando nos hacemos adultos, nuestra vida se vuelve en un resolver problemas y situaciones inesperadas todo el tiempo. Y las cosas que se escapan a nuestro control, por defecto, generan estrés.

Seguro te identificas con esta situación, para poder controlar tu estrés te presentamos los siguientes ejercicios

1. Aprende a respirar para regularte en cualquier circunstancia

Alan Watts, el gurú de la vida zen de los años 70, decía que gran parte del secreto de una vida feliz consiste en aprender a respirar adecuadamente y en reír todo lo que se pueda. Toma aire por la nariz lo más profundamente que puedas (estoy esperando a que empieces). Muy bien. Ahora exhala por la boca todo lo profundamente qué puedas.

2. Deja que tu cuerpo se relaje

Estira un momento tus brazos hacia atrás; toma aire y luego suéltalo. Recuéstate un instante en tu silla, cierra los ojos y piensa en algo que te relaje (tu última visita a la playa, tu canción favorita, la mejor fiesta de tu vida con amigos).

3. Deja de echarle la culpa a tu jefe

Todos sabemos que tu jefe no es la mejor persona del mundo, nos lo has contado un millón de veces. ¿No te das cuenta de que cada vez que repites tu terrible historia tu cerebro la recrea una y otra vez con todo lujo de detalles y vuelves a sentir la misma frustración y cólera que la primera vez y a además generas más hormonas del estrés de las que después deberás deshacerte? ¿No te sientes agotado? A ver, una cosa es desahogarte lo cual es muy necesario, otra bien distinta es convertir la crítica en el centro de tu vida. Si no soportas a tu jefe, deja el trabajo y punto. Y si no es tan grave deja de hacerte daño a ti mismo.

4. Deshazte de las personas que te quitan energía

Reubica o saca de tu vida a todas aquellas personas que te quitan ilusión, ganas de hacer cosas, que te dicen que no se puede, que emocionalmente te sientan mal. Y digo reubica porque muchas veces algunas de esas personas que nos sientan mal son familia o personas muy cercanas de la que no te puedes deshacer. Pero salvo esas excepciones, si la cosa no funciona cambia de entorno, así de sencillo. Tú eres el único responsable de elegir a la gente que te rodea y escoger a aquellos que te aportan bienestar y no tensión.

5. Disfruta de la naturaleza

Si de verdad es imposible darte una vuelta por el campo de vez en cuando o irte a un parque a pisar un poco de verde, lo que puedes hacer es crear ambientes agradables en los sitios en los que pasas la mayor parte de tu tiempo.

Busca por internet algún tutorial para darle a tu casa un toque más relajado, pon música relajada, saca la televisión de la habitación, recoge un poco más la casa para que no parezca un campo de batalla, habla con algún decorador y repinta tu oficina con colores pastel.

Si logras hacer estos cinco ejercicios a diario durante un mes te garantizo que tus niveles de estrés se van a reducir dramáticamente.

Con información de Entrepreneur

En Pangea somos expertos en la creación de estrategias de comunicación interna para tu empresa o negocio.  Pásanos tus datos y enseguida nos comunicaremos contigo.